GENERALIDADES SOBRE SEGURIDAD SOCIAL

La Seguridad Social es el resultado de una estrategia diseñada hace más de 100 años para mantener a las clases populares alejadas de la amenaza que representaban ciertos movimientos políticos en la Alemania de principios del siglo pasado. La idea no es mala: para crear una comunidad próspera, se necesita de todo el talento y toda la capacidad laboral posible.

Desde aquellos tiempos los sistemas de seguridad social han ido prosperando y creciendo y en todas partes del mundo también han sido motivo de disputas y diferencias; pero podemos afirmar que en todos ellos el objetivo primordial es garantizar que el ciclo vital de los habitantes de un país tenga asegurados ciertos niveles de bienestar y de consumo básico en cuanto a lo que se relaciona con el ingreso (subsidios de desempleo, empleo, cesantía), la educación, la salud, la recreación, la familia entre otros.  De esta manera los ciudadanos se supone que se mantendrán más activos y productivos.  Por supuesto, se requiere de una ética ciudadana orientada a la comunidad. Es común en los países que fallan en encontrar la vía al desarrollo y la prosperidad, que mucha gente piense que se puede sacar mucho de donde se deposita poco.

Esa es la primera sorpresa: Seguridad Social en Colombia no es sólo lo que recibimos de las administradoras creadas a raíz de la ley 100 (ARP, EPS, AFP, EPS-S).  También lo es aquello que recibimos de las Cajas de Compensación Familiar, El Sena, el ICBF, y algunas otras entidades que han sido creadas para proteger ciertas etapas del ciclo vital o garantizar el cubrimiento de ciertas necesidades importantes para la productividad social.

Regresando a la reforma de la seguridad social que debía hacerse en Colombia cuando apenas algunas personas podían esperar una jubilación y apenas algunos recibían servicios de salud, podemos decir que se necesitaba con urgencia una reforma que garantizara unas básicas coberturas para la mayor cantidad de colombianos y que no costara mayor cosa porque en Colombia no estamos acostumbrados a gastar en salud o en ahorro más de lo que gastamos en corte de cabello y salón de belleza.  Es cuestión de la escala de valores: las prioridades privilegian otros gastos como la guerra y las obras de infraestructura (que no se hacen pero se cobran).

La reforma que creó la Ley 100 en realidad no aumentó los "seguros" que tenían unos pocos afiliados al Seguro Social pero si se enfocó en aumentar la cobertura, hacerla universal, más equitativa y menos compleja de obtener.

Se crean entonces tres subsistemas de seguridad social:

El subsistema de Pensiones: que mucho compatriotas omiten pagar y que podría garantizar un ingreso para la vejez o para el caso de que se sufra alguna enfermedad o accidente que nos dejen en estado e invalidez o para que nuestra pareja y nuestros hijos menores de cierta edad, puedan subsistir con algo cuando faltemos. Cuando un empleador le dice a un trabajador que cotice por salud solamente, lo está privando de su jubilación. Este ahorro que se hace cada mes es pagado en una tercera parte por nosotros los trabajadores y el resto por el empleador.

El Subsistema de Riesgos Profesionales: que cuesta muy poco en comparación con los otros dos. Este subsistema, además de promover que se prevengan accidentes y enfermedades en los sitios de trabajo, protege al trabajador en caso de que algo le suceda como consecuencia de un Accidente de Trabajo o una Enfermedad Profesional en cuyo caso el subsistema cubre: atención en salud (sin plan "obligatorio"), incapacidades, indemnización por discapacidad, pensión por invalidez o pensión de supervivencia para la pareja y los hijos menores de 18 o menores de 24 que estudien. También hay muchos empleadores en Colombia que le dicen al trabajador que no se necesita esta cobertura pues la EPS le cubre todo lo de salud que necesite (lo cual no es cierto pues las EPS no cubren contingencias causadas por el trabajo).

El subsistema de Seguridad Social en Salud es el que viene siendo puesto en tela de juicio ahora.  Este subsistema cubre los riesgos de enfermedad general (lo que no es profesional) y maternidad. Como son tantas cosas y cuentan tanto dinero, se creó un Plan Obligatorio de Salud que viene siendo revisado y que no es diferente a los que existen en otros países.  Se supone que con este plan de salud se podría cubrir un porcentaje altísimo de las necesidades en salud de la población.  Por supuesto, hay cosas no cubiertas que en caso de que le sucedan a alguien de la familia de uno serían una amenaza para la estabilidad económica del grupo y para la vida de la nuestro pariente, pero que antes de la seguridad social tampoco estaban cubiertas o cubrían a una porción ínfima de la población acostumbrada a tener ( y a veces a defender) privilegios en medio de la pobreza y el dolor de los demás.  

Un viejo cuento sobre los dos indigentes que se encontraron un pollito y se comieron medio pollito en promedio porque el más vivo comió y el otro lo vio comer, nos sirve para ilustrar lo que pasa en nuestro país: cuando no hay sino un pollito para dos y el estado trata de que los dos coman, el que estaba acostumbrado a comerse el pollo entero normalmente tienen más pulmones para gritar su "indignación" por la pésima decisión. Sería más fácil repartir riqueza que pobreza (gracias Pambelé) pero sin trabajo no hay riqueza y ningún país del mundo tiene el dinero que se necesita para conceder a sus ciudadanos lo que desearían recibir. 

 Hasta aquí no parecía haber mucha diferencia con las coberturas que prestaba el seguro social, pero se creó la oportunidad de que algunas empresas no controladas por el estado administraran con vigilancia y por delegación de aquel, los subsistemas de seguridad social.  Es así como nacen:
  • Las AFP que administran los fondos de pensiones
  • Las ARP que administran el subsistema de Riesgos Profesionales
  • Las EPS y EPS-S que administran los planes de salud y salud subsidiada.
En la siguiente entrega hablaremos un poco sobre lo que se nos promete como plan de salud y cuanto pagamos los colombianos por ese plan de salud y tendremos la oportunidad de compararlo con otros planes de salud de algunos países con los que algunos periodistas despistados y mal aconsejados nos comparan sin saber mucho del tema.